Kenia, 18 y 19 de agosto de 2026

Nubes sobre Francia desde el avión de Bilbao a París

Cuando Maite y yo nos casamos el 21 de abril de 2001 pensamos en hacer un safari por Kenia o Tanzania. De hecho, conservo una guía que compré con ese propósito (la de la foto siguiente). Aunque no lo recuerdo, supongo que fueron razones económicas las que nos hicieron decantarnos por un viaje de novios a las Islas Canarias, donde tampoco habíamos estado antes, que nos gustaron mucho. 25 años después, en lo que se llaman o llamaban "bodas de plata", nos animamos a hacer un safari por Kenia de 6 noches en 5 alojamientos. Si en viajes anteriores a Costa Rica (2014), Sudáfrica (2016), Tailandia (2017) o Ecuador (2019) fuimos con nuestras hijas tras una larga planificación, esta vez fuimos nosotros dos solos y sin planificar nada. En una agencia de viajes escogimos uno de sus safaris a Kenia por 9.335,85 euros. El precio incluía los vuelos con AirFrance del aeropuerto de Bilbao al Charles de Gaulle de París y de allí a Nairobi y los de regreso con KLM. Antes de viajar, acudimos al Centro de Vacunaciones Internacionales, donde nos recetaron Malarone desde un día antes de llegar a esa Kenia hasta 7 días después de salir del país para evitar contraer la malaria. Además, nos pulverizamos regularmente con el repelente Relec, que contiene dietiltoluamida (DEET), que ya habíamos usado sin efectos secundarios en los viajes anteriores. Por suerte, durante nuestra estancia apenas vimos mosquitos. Según la Organización Mundial de la Salud, en el año 2025 se registraron unos 4,2 millones de casos de malaria en Kenia, con unos 11.000 fallecimientos, sobre todo en zonas del oeste y la costa de este país.
Guía de Kenia y Tanzania editada en el año 2000

Kenia se independizó el 12 de diciembre de 1963 y prohibió la caza deportiva y comercial de animales salvajes en 1977. Desde ese año los safaris de caza se convirtieron en safaris fotográficos o de simple avistamiento. En la actualidad, Kenia recibe unos 2,7 millones de turistas anuales, de los que 2,5 realizan un safari. Cada turista gasta de media de 2.000 a 3.000 euros en una semana de safari. El turismo aporta el 9,3% del Producto Interior Bruto de Kenia. Maite llevó una cámara Nikon Coolpix P950 y yo una Nikon Coolpix P1100, con la que fotografié 4 especies de reptiles (3 de ellas vistas por primera vez), 143 de aves (75 por primera vez) y 31 de mamíferos (17 por primera vez). En total, conseguí fotografiar 178 especies de vertebrados (95 por primera vez). Además, vi bien tres especies de aves que no conseguí fotografiar: Lorito ventrirrojo (Poicephalus rufiventris), Terrera cariblanca (Eremopterix leucopareia) y Avión rojizo (Ptyonoprogne rufigula).
Maite y yo subiendo al avión de París a Nairobi

Tras estacionar nuestro coche en el Parking de Bajo Coste por 126,35 euros (sic) del 18 al 25 de agosto, salimos del aeropuerto de Bilbao a las 7:10 horas y llegamos al de París a las 8:55, de donde despegamos a las 11:05 con destino a Nairobi, a donde llegamos a las 20:45 horas, en concreto al aeropuerto internacional Jomo Kenyatta. Allí nos recogieron y nos llevaron hasta el hotel PrideInn Azure, donde pasamos la noche. Tras desayunar aquí, subimos al vehículo todoterreno con John Kayenje como guía y conductor de la empresa Kobo Safaris. Kayenje es de etnia kikuyu, habla perfectamente en español y es un excelente guía de safari. De aquí nos llevó hasta la Reserva Nacional de Samburu, donde nos alojamos una noche en Samburu Sopa Lodge. Tras llegar y almorzar hicimos un safari por la tarde y otro a la mañana del día siguiente, ya con las maletas en el todoterreno. De aquí fuimos hasta el Treetops Lodge, cerca de Nyeri, dentro del Parque Nacional de Aberdare. Al día siguiente fuimos hasta el Lake Nakuru Lodge, dentro del Parque Nacional de Lago Nakuru, donde tras almorzar hicimos un safari por la tarde. Al día siguiente, tras recoger el equipaje fuimos hasta el lago Naivasha, donde nos llevaron en un paseo en barca y, después de almorzar en Lake Naivasha Crescent, fuimos hasta PrideInn Mara Camp, dentro de la Reserva Nacional de Masai Mara. Al día siguiente realizamos un safari de 12 horas, con picnic campestre. A la mañana del día siguiente fuimos hasta Nairobi, de donde partimos de regreso tras una visita a un centro de cría de jirafas y un paseo por un bosque aledaño. Los enchufes son de tipo inglés o G, con 3 clavijas cuadradas. Para entrar a Kenia, además del pasaporte, es necesario un visado que debe obtenerse previamente vía internet.
Maite en nuestra habitación del hotel PrideInn Azure

Kenia tiene una superficie de 591.958 km2, algo más que España, y una población de 55.100.588 habitantes, algo más que España. Ahí se acaban los parecidos y respecto de la renta per cápita anual, la de España es de 27.150 euros y la de Kenia 2.363 euros. Las lenguas oficiales son el inglés y el suajili (swahili). El inglés es la lengua empleada en el sistema educativo y el suajili se estudia como asignatura. En Kenia hay 45 grupos étnicos que hablan 67 lenguas, ya que hay algunos grupos étnicos que hablan más de una lengua, como los Luhya, pero en general, cada grupo étnico habla en una única lengua propia. Aunque el inglés es la lengua del sistema educativo, se estima que solo la mitad de la población de Kenia tiene un conocimiento de inglés equivalente al B2 y solo alrededor del 20% de la población uno equivalente al C1. El suajili tuvo su origen en la costa este de África, donde nació como una lengua franca para el comercio con los árabes que se asentaron en la costa a partir del siglo VIII. Gramaticalmente, es una lengua bantú, pero alrededor del 20% de sus palabras proceden del árabe omaní. El nombre del idioma, "suajili", proviene del término árabe سواحل (sawāḥil), que es el plural de sāḥil y significa "de las costas" o "habitantes de la costa". Es idioma oficial en Kenia, Tanzania y Uganda. El suajili es la lengua más hablada, mientras que el inglés se emplea en la administración, la educación superior y en los negocios. Las lenguas locales de Kenia pertenecen a tres familias lingüísticas distintas: bantúes, nilóticas y cusitas. Las bantúes las habla alrededor del 65% de la población, sobre todo en el centro y sur de Kenia, y son el kikuyu, el luhya, el kamba y el kisii, entre otras. Las nilóticas las habla alrededor del 35% de la población, sobre todo en el Valle del Rift y en el oeste, y son el luo, el kalenjin, el masai y el turkana, entre otras. Las cusitas las habla el 5% restante, en las zonas más áridas del país, y son el somalí, el oromo y el rendille, entre otras. 
PrideInn Azure Hotel Nairobi Westlands

Kenia durante gran parte del siglo XX fue una colonia británica y sus habitantes sufrieron el expolio de sus tierras, sobre todo las etnias que vivían en las zonas del centro de Kenia. Los límites que establecieron los ingleses a base de líneas rectas y divisiones impuestas ignoraron las rutas de pastoreo tradicionales (como las de los pueblos turkana) y dividieron o juntaron a diversos grupos étnicos (nilóticos, bantúes y somalíes). Dos leyes fueron el pilar jurídico del expolio colonial. En el año 1902 la Crown Lands Ordinance autorizó al Comisionado británico a vender parcelas o conceder arrendamientos de tierras por 99 años a los colonos europeos, ignorando los derechos consuetudinarios de las comunidades locales. Pero la principal ley que permitió a los colonos británicos apropiarse de las tierras de cultivo más fértiles fue la Crown Lands Ordinance de 1915, que declaró explícitamente que toda la tierra de Kenia era "Tierra de la Corona" británica, e impuso la obligación a todos los mayores de 15 años de edad de llevar un certificado permanente en el cuello que probara su identidad y uso. Esto convirtió automáticamente a los nativos en "arrendatarios a voluntad de la Corona", despojándolos de cualquier derecho de propiedad. Además, los arrendamientos para los colonos blancos se extendieron de 99 a 999 años. A través de este marco legal, el gobierno británico creó las llamadas "White Highlands", una enorme extensión de suelo agrícola sumamente fértil reservada exclusivamente para los europeos. Comunidades enteras, como los kikuyu, kipsigis o masáis fueron confinadas en "reservas nativas" sobrepobladas o forzadas a trabajar como mano de obra barata para los colonos en sus antiguas tierras. A finales de la década de 1940 y sobre todo a partir de 1952, el grupo guerrillero Ejército por la Libertad y la Tierra de Kenia (llamado Mau Mau por los británicos), formado mayormente por miembros de la etnia kikuyu, luchó por la recuperación de las tierras que los colonos europeos les habían arrebatado. Fueron derrotados militarmente y en los enfrentamientos murieron unos 11.000 combatientes y unos 50.000 civiles, pero su lucha contribuyó al proceso que culminó con la independencia del país el 12 de diciembre de 1963, tras unas negociaciones políticas lideradas por, entre otros, Jomo Kenyatta, que había sido acusado de crear el grupo guerrillero. En la actualidad, el aeropuerto internacional de Nairobi lleva su nombre. En el año 2011 salieron a la luz documentos hasta entonces secretos que revelan las atrocidades que los británicos infligieron a los guerrilleros y a la población civil, que incluían torturas, violaciones y castraciones. Hasta un millón y medio de personas permanecieron retenidas en las "reservas nativas" que, en realidad, funcionaron como campos de concentración.
Localización de los alojamientos en los que estuvimos

Aunque solo estuvimos en 5 alojamientos del centro y sur de Kenia, los desplazamientos por carretera resultaron lentos debido a que no hay autovías y es inevitable cruzar extensos pueblos, a menudo con numerosos resaltos que ralentizan la circulación. Respecto del clima, fue muy agradable, a pesar de que Kenia es un país ecuatorial. De junio a octubre es la estación seca y más fresca, con una temperatura máxima media de 25º C. Los alojamientos y los lugares visitados se encontraban a una altitud que osciló entre los 900 metros en la Reserva Nacional de Samburu y los 2000 metros en el Parque Nacional de Aberdare.
Mapa físico de Kenia

En Kenia destaca el Gran Valle del Rift, una fosa tectónica de casi 5000 kilómetros de longitud que cruza el país de sur a norte. Comenzó a formarse hace unos 30 millones de años, sigue creciendo en la actualidad tanto en anchura como en longitud y se estima que el fondo del valle quedará inundado por las aguas marinas dentro de unos 10 millones de años, dejando el continente africano dividido en dos. 
Montes Kenia y Kilimajaro

En el sistema destacan dos volcanes inactivos asociados al Gran Valle del Rift, que son las dos mayores montañas de África: el Kilimanjaro (5892 m) en Tanzania y el monte Kenia (5199 m), que dio nombre al país y que significa "montaña luminosa" en la lengua kukuyu.
Espacios naturales protegidos de Kenia

Kenia tiene 24 parques nacionales terrestres (el 5,1% de la superficie de Kenia), 24 reservas nacionales terrestres (el 3% de Kenia), además de 6 santuarios, 4 parques nacionales marinos, 6 reservas nacionales marinas, 6 reservas de la biosfera de la Unesco y 6 sitios Ramsar. A diferencia de lo que ha sucedido en Europa y América, los humanos no han llevado a la extinción a sus grandes mamíferos y todavía hoy se conserva la totalidad de las especies, sobre todo dentro de los espacios naturales protegidos, pero también fuera de ellos. La coexistencia con los grandes mamíferos no está libre riesgos y en Kenia anualmente se producen 26-30 muertos y 40-50 heridos por elefantes, 12-15 muertos y 15-20 heridos por hipopótamos, 10-12 muertos y 10-15 heridos por cocodrilos, 8-10 muertos y 25-30 heridos por búfalos, y 5-8 muertos y 15-20 heridos por leones y leopardos.
Recorrido de PrideInn Azure Hotel Nairobi a Samburu Sopa Lodge

Dejamos atrás Nairobi,  una enorme ciudad con 5.545.000 personas, donde los grandes rascacielos y los barrios ricos, protegidos incluso con concertinas, destacan entre los núcleos chabolistas más extensos del mundo (los populares “slums”). Salimos de Nairobi por la carretera A-2 en dirección a Nyeri. El recorrido de 334 kilómetros desde nuestro hotel en Nairobi hasta el Samburu Sopa Lodge requiere 6 horas y 6 minutos según Google Maps. Kayenje nos recogió a Maite y a mi y fuimos hasta un hotel cercano donde habían estado alojados Pilar y Jordi, una pareja que vive en Manresa (Barcelona). Después fuimos hasta el Jomo Kenyatta International Airport, donde recogimos a José Ángel y a sus dos hijas María y Maialen, que viven en Vitoria-Gasteiz (Araba). Mientras les esperábamos, vimos y fotografiamos las primeras aves.
Cuervo pío (Corvus albus)

Estornino soberbio (Lamprotornis superbus)

Después de unas 2 horas de ruta, paramos en Aberdares Curio Shop, en el condado de Kirinyaga. En las rutas de safari los vehículos paran en lugares como este, donde se ofrece la posibilidad de usar los baños gratuitamente y, a la vez, la posibilidad de comprar una gran variedad de objetos de regalo, donde destacan las tallas de madera con formas de animales.
Aberdares Curio Shop

Cafeto arábico (Coffea arabica) con frutos

Los cultivos comerciales de exportación, los Cash Crops, que introdujeron los colonos británicos en Kenia en las White Highlands no fueron alimentos, sino bebidas estimulantes: café, introducido a finales del siglo XIX, y té, cuya producción comercial comenzó en 1903, además de sisal, una planta de origen americano de la que se obtenían fibras para la fabricación de cuerdas y sacos muy demandados por el comercio global de la época, y piretro, una planta empleada para elaborar insecticidas, y del que Kenia llegó a ser un gran productor a nivel mundial.
Bulbul naranjero (Pycnototus barbatus)

Alcaudones fiscales norteños (Lanius humeralis)

Macho de Suimanga bronceado (Nectarinia kilimensis)

Macho de Tejedor africano (Ploceus cucullatus)

Zorzal abisinio (Turdus abyssinicus)

Drongo ahorquillado (Dicrurus adsimilis)

Tórtola ojirroja (Streptopelia semitorquata)

Alcaudones fiscales norteños

Prinia modesta (Prinia subflava)

Nuestro guía Kayenje, de alegría contagiosa

Al paso por los pueblos es habitual ver puestos de venta en el borde de las carreteras. Casi en cada pueblo varía el tipo de productos a la venta, la mayoría agrícolas, pero también otros.
Puesto de venta de frutas y hortalizas

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Monte Kenia desde la carretera

Unas tres horas y cuarto más tarde llegamos a la puerta de la Reserva Nacional de Samburu. Tiene solo 168 km2, pero colinda al sur con la de Buffalo Springs  (131 km2) y poco al este se encuentra la de Shaba (239 km2). Entramos por Archest Gate, que se encuentra en el extremo este de la Reserva.
Puerta de entrada en la Reserva Nacional de Samburu

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Plano de la Reserva Nacional de Samburu

La Reserva Nacional de Samburu protege un territorio de unos 20 kilómetros de largo por unos 8 de ancho. Aquí, mediante identificación individual, atendiendo al patrón de manchas, se censaron 193 jirafas reticuladas en el año 2024. Esta Reserva Nacional se encuentra en el Condado del mismo nombre, que tiene una superficie de 21.090 km2 (aproximadamente la superficie de la provincia de Badajoz), donde ese mismo año se censaron un total de 1305 elefantes, 768 jirafas, 651 cebras de Grevy, 146 órix, 93 gacelas jirafa o gerenucs y 37 búfalos. Dentro de este condado también se encuentran las reservas nacionales de Buffalo Springs (131 km2) y Shaba (239 km2). Mientras nuestro guía pagaba los 85 dólares por persona y día para la entrada en la Reserva Nacional de Samburu, en los alrededores de la puerta vimos varias especies de aves.
Alcaudón culiblanco (Eurocephalus ruppelli)

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Estornino soberbio (Lamprotornis superbus)

Abubilla arbórea verde (Phoeniculus purpureus)

Paisaje típico de la Reserva Nacional de Samburu

En el recorrido desde la puerta de entrada hasta el Samburu Sopa Lodge, pudimos ver varias especies de aves y mamíferos. Ya habían pasado 10 años desde nuestro viaje a Sudáfrica, cuando tuvimos la oportunidad de ver varias de las especies de grandes mamíferos africanos en el Parque Nacional Kruger, como las jirafas, y fue emocionante volver a ver estos animales en libertad. 
Jirafa reticulada (Giraffa camelopardalis subsp. reticulata)

Los taxónomos discuten si las jirafas reticuladas deben considerarse o no una especie distinta. El patrón de manchas de bordes rectilíneos de las jirafas reticuladas es muy característico.
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Óryx de Etiopía (Oryx gallarum)

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Vervet oriental (Chlorocebus pygerythrus)

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Jirafa reticulada

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Grupo de machos de Cebra de Grevy (Equus grevyi)

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Cebra de Grevy

Grupo de Pintada vulturina (Acryllium vulturinum)

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Llegamos al Samburu Sopa Lodge, que consta de 65 habitaciones con baño privado en cabañas. Aquí vimos varias especies interesantes.
Piscina y restaurante

Cabañas del lodge

Nuestro alojamiento

Tejedor gorrión cejiblanco (Plocepasser mahali)

Hembra de Batis pigmeo (Batis perkeo)

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Macho de Tejedor castaño (Ploceus rubiginosus)

Hembra de Tejedor castaño

Palomita aliverde (Turtur chalcospilos)

Ardilla terrestre sin rayas (Xerus rutilus)

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Grupo de Quelea común (Quelea quelea)

Tórtola de El Cabo (Streptopelia capicola)

Toco piquirrojo norteño (Tockus erythrorhynchus)

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Ardilla terrestre sin rayas

Macho de Suimanga de Hunter (Chalcomitra hunteri)

Hembra de Suimanga de Hunter

Barbudo cabecinegro (Tricholaema melanocephala)

Gorrión moteado (Gymnoris pyrgita)

Macho de Suimanga keniata (Anthreptes orientalis)

Chagra de James (Tchagra jamesi)

Zorzal palmero moteado (Cichladusa guttata)

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Papamoscas piquicorto (Bradornis microrhynchus)

Estrilda carinegra norteña (Brunhilda charmosyna)

Hembra de Toco de Von der Decken (Tockus deckeni)

Macho de Toco de Von der Decken

Macho de Gorrión castaño (Passer eminibey)

Macho inmaduro de Gorrión castaño

Tejedor social de Cabanis (Pseudonigritta cabanisi)

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Paisaje de sabana desde nuestro alojamiento

Hembra de Escinco de cinco líneas (Trachylepis quinquetaeniata)

Hembra de Agama de roca de Kenia (Agama lionotus)

Dikdik de Kirk (Madoqua kirkii)

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Azor lagartijero somalí (Melierax poliopterus) en su nido

Después de comer, nos subimos al todoterreno y comenzamos el primero de los safaris.
Pareja de Dikdik de Kirk

Vimos un buen número de parejas de Dikdik de Kirk, que ocupan un territorio que delimitan con montones de sus propios excrementos y el marcaje con el olor de sus glándulas preorbitales. Solo los machos tienen cuernos. Pesan unos cinco kilos y reciben su nombre por el peculiar sonido de alarma, "dik-dik", que emiten al huir cuando se sienten amenazados.
Gacela jirafa oriental (Litocranius walleri)

La Gacela jirafa oriental o Gerenuc (que significa "cuello de jirafa" en lengua somalí) se alimenta de las hojas de los árboles gracias a su capacidad de levantarse sobre sus patas traseras y mantenerse así durante mucho tiempo.
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Dikdik de Kirk

Acacia y termitero

Facocero de desierto (Phacochoerus aethiopicus)

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Jirafa reticulada

Pintada común (Numida meleagris)

Óryx de Etiopía (Oryx gallarum)

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Azor lagartijero somalí (Melierax poliopterus) con ardilla

Jirafas reticuladas

Gacela jirafa oriental

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Los guías y conductores de los safaris permanecen en contacto mediante una emisora de radio frecuencia y cuando alguno localiza algún león, leopardo o guepardo lo comunica a los que estén a la escucha a través de la emisora. Así llegamos hasta el punto donde se encontraba un leopardo (Panthera pardus).
Leopardo

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Este leopardo pasó por debajo del coche donde íbamos y nuestro guía y conductor Kayenje le hizo esta fotografía a un metro de distancia. Nos dijo que era la segunda vez que le pasaba en los 15 años que llevaba trabajando como guía de safaris.
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Jirafas reticuladas

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Tejedor gorrión cejiblanco (Plocepasser mahali)

Tortolita rabilarga (Oena capensis)

Macho de Avestruz somalí (Struthio molydophanes) incubando

Cabeza de Avestruz somalí

Estornino soberbio (Lamprotornis superbus)

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Cebra de Grevy y jirafas reticuladas

Cebras de Grevy y jirafa reticulada

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Cebras de Grevy

Gacelas de Grant (Nanger granti)

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Gacela de Grant

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Bufalero cabeciblanco (Dinemellia dinemelli)

Francolín gorjiamarillo (Pternistis leucoscepus)

Estorninos carunculados (Creatophora cinerea)
 
Hembra adulta de León (Panthera leo)

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Río Ewaso Ngiro

Este río es el límite entre las reservas nacionales de Samburu y Buffalo Springs.
Grupo de seis leones jóvenes

Justo estábamos allí cuando decidieron levantarse y cruzar el río.
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Grupo de Marabú africano (Leptotilos crumenifer) en el río Ewaso Ngiro

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Avefría espinosa (Vanellus spinosus)

Habíamos visto un leopardo, una hembra adulta de león y un grupo de seis leones jóvenes, pero con la frase "Sorpresa, sorpresa", Keyenje nos condujo hasta donde estaban descansando dos leonas adultas y cuatro cachorros juguetones. Una de las leonas tenía un collar emisor.
Dos leonas y cuatro cachorros

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Cachorro de León

Cachorros de León

Macho de Impala (Aepyceros melampus)