Moneda acuñada en Emporion
Lécitos y alabastros áticos de figuras negras para aceites perfumados, siglos VI-V a. C.
El lécito es un un recipiente cilíndrico y alto, con cuello estrecho y boca en forma de embudo donde se guardaban aceites perfumados o ungüentos
Cráteras de figuras rojas, siglos V-IV a. C.
La crátera es un recipiente de cerámica utilizado en la antigüedad para mezclar vino y agua.
Objetos de cerámica ática, siglos V-IV a. C.
Askos en forma de caparazón de tortuga, siglo V a. C.
Un askos o ascos es un recipiente de cerámica utilizado en la antigüedad para almacenar y verter líquidos. Tienen forma plana, un pico vertedor en uno de sus lados y una gran asa. El nombre procede la palabra en griego antiguo ἀσκός, que significa bota y que era un contenedor de vino hecho en piel, como las botas de vino actuales. Es decir, el nombre que reciben estos recipientes es moderno.
Copas y jarrita de cerámica ática para consumo ritual de vino, siglos V-IV a. C.
Objetos votivos del santuario del puerto, siglo V a. C.
Objetos votivos de cultos emporitanos, siglo IV-III a. C.
Recipientes para aceites perfumados y otros objetos, siglo V-IV a. C.
Conjunto funerario de tumba infantil con panadero y muñeca, siglo V a. C.
Muñeca articulada
Conjunto funerario, final siglo VI a. C.
Ídem.
Ídem.
Conjunto funerario con lécitos áticos, frascos de pasta de vidrio y fíbula de bronce, siglo V a. C.
Glandes y puntas de dardo y jabalina, siglo II a. C.
Los glandes son los proyectiles de plomo que se lanzaban con onda en las batallas.
Antefija de terracota, de tradición helenística, siglo II a. C.
Las antefijas eran un ornamento se se colocaba al final de las filas de tejas, adornando el borde del tejado justo sobre la fachada.
Emblema de mosaico, perdiz sacando joyas de cesto, siglo I a. C.
Emblema de mosaico, máscara teatral cómica, siglo I a. C.
Emblema de mosaico, sacrificio de Ifigenia en Áulide, siglo I a. C.
En la mitología griega, Ifigenaia es la hija del rey Agamenón, cuyo sacrificio fue requerido para poder continuar su navegación a Troya después de que Artemisa le castigara por haber cazado a un ciervo en una arboleda sagrada. Por ello, Artemisa detuvo el viento en Áulide y los barcos se quedaron de repente inmóviles. Un adivino llamado Calcas le reveló a Agamenón que la única forma de apaciguar a Artemisa era sacrificando a su hija Ifigenia.
Panel de pintura mural, siglo I a. C.
Ídem.
Piezas de larario, siglo I a. C.
Los lararios de la Antigua Roma eran pequeños altares con divinidades domésticas llamadas lares, dioses protectores del hogar y la familia.
Cabezas humanas y base o altar con un conejo en relieve, siglo I d. C.
En el letrero se lee que es una liebre, pero, por su anatomía, es claramente un conejo. Los primeros testimonios históricos de la presencia del conejo en la península ibérica proceden de los fenicios, quienes, al llegar a sus costas hace unos 3.100 años, se sorprendieron por la enorme cantidad de estos mamíferos que pululaban por todas partes. Los conejos les recordaron a los damanes, que, como los conejos, viven en colonias y cavan madrigueras, y por este motivo llamaron a la región "אי שפנים", que significa "isla de los damanes". Este nombre, latinizado por los romanos, se convertiría en "Hispania". Los primeros problemas por daños causados por conejos de los que existe registro se plantearon en las islas Baleares. Según Estrabón (58 a. C.-20 d. C.), los colonos pidieron al Emperador Augusto que les enviara una legión romana para eliminar los conejos o que les dieran tierras en algún lugar donde no existiera semejante plaga. Recordemos que los fenicios procedían de la costa mediterránea de los actuales países de Siria y Líbano, donde no hay conejos, pero sí damanes (Procavia capensis).

Lucernas de cerámica y bronce, siglo I-II d. C.
Anillos y camafeos
Objetos de adorno personal y para el peinado
Objetos de cuidado personal e instrumentos médicos
Vaso de terra sigillata sudgálica, con relieve, siglo I d. C.
Apliques decorativos, mango de hueso y llaves de hierro y bronce
Dados, téseras y otras fichas de juego y punzones de escritura (stili)

Monedas
Agujas de bronce y hueso, pesas de telar, fusayolas y husos
Anzuelos, pesos de pesca, agujas y dedal para coser redes
Amuletos fálicos
Vasos rituales (ritones) en forma de pene y con escenas eróticas en relieve, siglo II a. C.
Ídem.
Ídem.
Conjunto funerario de vidrio, siglo I d. C.
Fragmento de sarcófago de mármol aquitano con crismón, siglo VI d. C.
Tras salir del Museo de Arqueología, fuimos a ver la ciudad romana: Emporiae.