Ceuta, 11 de agosto de 2026

Paisaje desde el mirador de Isabel II

Entre las vegetación arbustiva reconocí los arbustos Erica arborea (brezo blanco), Arbutus unedo (madroño), Daphne gnidium (torvisco) y el helecho Pteridium aquilinum.
Vegetación junto al mirador de Isabel II

Después de desayunar en el Parador, volvimos a subir en coche hasta el mirador de Isabel II. En el cielo volaban un águila calzada (Hieraaetus pennatus), un vencejo real (Tachymarptis melba), dos vencejos pálidos (Apus pallidus), dos golondrinas comunes (Hirundo rustica) y un avión común occidental (Delichon urbicum).
Vencejo real

En los árboles cercanos donde el día anterior conseguimos ver uno o dos pinzones magrebíes (Fringilla spodiogenys), este día conseguí fotografiar al macho, y también a uno de los cuatro herrerillos canarios (Cyanistes teneriffae).
Macho de Pinzón magrebí

Herrerillo canario

Luego fuimos hasta la cercana Torre de Aranguren, proyectada por el ingeniero Federico Mendicuti Surga (1830-1904) en 1865, y que recibió ese nombre en honor al capitán de ingenieros Fernando Aranguren, que falleció en combate el 4 de febrero de 1860 durante la batalla de Tetuán, uno de los enfrentamientos más decisivos de la Guerra de África, que terminó con la firma del Tratado de Wad-Ras el 26 de abril de ese año, que declaró a España como vencedora. La Guerra de África fue el resultado final de un enfrentamiento que comenzó en 1840 con las constantes incursiones que sufrieron las ciudades de Ceuta y Melilla por parte de grupos marroquíes de la región del Rif. Los leones de las Cortes fueron fundidos con los cañones capturados en la batalla de Wad-Ras. Después de esa primera guerra entre España y Marruecos, hubo una segunda, la Guerra del Rif, que se prolongó durante 18 años, entre los años 1909 y 1927, donde participó mi abuelo paterno. Las fuerzas franco-españolas llegaron a arrojar bombas llenas de gas mostaza contra lo población civil.
Torre de Aranguren

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Desde el área recreativa junto a la Torre de Aranguren descubrimos tres halcones de Eleonora (Falco eleonorae) que usaban como posaderos las ramas secas de varios eucaliptos, desde donde cazaban insectos.
Halcones de Eleonora

Hembra y macho de Halcón de Eleonora

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Macho de Halcón de Eleonora

Hembra de Halcón de Eleonora

Halcón de Eleonora en vuelo

Cerca de donde nos encontrábamos vimos un Chagra del Senegal (Tchagra senegalus), una de las especies que estábamos buscando en Ceuta, que es el único territorio español donde vive.
Chagra del Senegal

Paisaje en la frontera con Marruecos desde la Torre de Aranguren

Busardo moro (Buteo rufinus)

Regresamos al Parador y comimos en un restaurante cercano. Luego estuvimos viendo las murallas y el Foso Real que separa la península de la ciudad vieja de Ceuta del continente. Actualmente está conectada por tres puentes, pero hasta comienzos del siglo XX solo existía un puente levadizo, el Puente del Cristo.
Foso Real

El Foso Real o de San Felipe es un canal marítimo defensivo de 350 metros de longitud, construido por los portugueses entre 1541 y 1549 para proteger la ciudad vieja de Ceuta. El canal, con una anchura de entre 15 y 30 metros, comunica las dos bahías y es navegable.
Murallas Reales

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Antes de regresar a la piscina del Parador nos acercamos a la calle Jáudenes y conseguimos ver y fotografiar un macho de Escribano sahariano (Emberiza sahari).
Escribano sahariano

Ceuta, 10 de agosto de 2026

Piscina desde nuestra habitación

Desde la terraza de nuestra habitación en el Parador de Ceuta las vistas eran magníficas.
Cabo Negro a lo lejos desde nuestra habitación

Estrecho de Gibraltar y su Peñón desde el Parador de Ceuta

Santuario de Nuestra Señor de África desde el Parador

Después de desayunar, subimos en coche hasta el mirador de Isabel II, desde donde se tienen buenas vistas sobre la ciudad de Ceuta. Como era de esperar, fuimos testigos de los cientos de marroquíes y subsaharianos que caminaban o permanecían sentados, por ejemplo en las playas, o incluso que salían de los montes para recoger víveres de manos de quienes se los llevaban en coche hasta allí donde se escondían. Nos cruzamos con diversos vehículos, sobre todo militares. Estuvimos un rato largo en el mirador de Isabel II.
Ceuta desde el mirador de Isabel II

Vistas desde el mirador de Isabel II

Aquí coincidimos con un vehículo particular y otro militar, un URO VAMTAC. Cuando el militar se fue, cuatro jóvenes salieron corriendo del monte, cada uno de ellos recogió una mochila llena y una garrafa de agua y regresaron a la carrera. Tras vaciar el maletero, el vehículo particular también se fue y nos quedamos solos en el mirador.
Águila calzada (Hiraaetus pennatus)

Busardo moro (Buteo rufinus)

Descubrimos un Halcón de Eleonora (Falco eleonorae), un ave que es rareza en Ceuta y del que no tenía fotografías, cazando insectos desde unas ramas secas de unos eucaliptos que se se ven en lo alto sobre el mirador de Isabel II. También vimos otras aves, entre ellas dos pinzones magrebíes (Fringilla spodiogenys), que era nuestra primera observación dentro de España.
Halcón de Eleonora

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Por su rareza en Ceuta y por nuestra escasa experiencia con esta especie, tuvimos dudas con su identificación hasta que pude tomarle fotografías en vuelo y verlas en el visor de la cámara.
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Vistas desde cerca del Club de Aeromodelismo

Aquí llegamos en busca del Chagra del Senegal (Tchagra senegalus). Al principio estábamos solos, pero al poco rato llegó un taxi y después un URO VAMTAC. Unos minutos después se fue el vehículo militar y el taxi se quedó. Vimos dos hombres asomados entre la vegetación a unos cien metros y así siguieron varios minutos y también el taxi, y pensamos que estaban esperando a que nos fuéramos, lo que hicimos a continuación. Aparcamos en el Parador de Ceuta y fuimos a comer a un restaurante ceutí, en la calle Jaúdenes, donde cantaba un macho de Escribano sahariano (Emberiza sahari), que no conseguimos ver. Después dimos un paseo por las calles de Ceuta para ver algunos de sus sitios más emblemáticos.
Estatua de Hércules

Puerto deportivo

Casa de los Dragones

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Dentro del Parque Marítimo del Mediterráneo cantaba un bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus).
Bulbul naranjero

Regresamos al Parador y subimos al coche para ir hacia Monte Hacho y comprobamos que no era visitable su zona más alta, ya que allí se encuentra una fortaleza militar en uso.
Cala del Desnarigado y faro Punta Almina

Cala del Desnarigado

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Patrullero de altura Vigía P73

Desde el mirador de Punta Almina vimos un grupo de 6 cuervos grandes (Corvus corax) y descubrimos un Milano negro (Milvus migrans) descansando, agotado, muy cerca de la carretera.
Cuervos grandes

Milano negro

Fuerte Desnarigado desde el mirador

Regresamos al Parador, donde pasamos el resto de la tarde.

Algeciras y Ceuta, 9 de agosto de 2026

Maite, en el camino al río de La Miel

Después de desayunar en el hotel, hicimos las maletas y fuimos hasta el barrio algecireño de El Cobre, de donde parte la ruta del río de la Miel, donde ya estuvimos el 15 de abril de 2009.
Adelfa (Nerium oleander subsp. oleander)

Las adelfas forman parte de la flora silvestre de los cursos de agua, ramblas y barrancos pedregosos del sur y el este de la Península Ibérica.
Asclepias curassavica

Originaria de América tropical y asilvestrada en prados húmedos y márgenes de ríos.
Río de la Miel

Como no teníamos mucho tiempo seguimos el camino que va por la ribera del río hasta poco más allá del Molino del Águila.
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En la ribera del río destacan varios enormes quejigos de esta especie endémica de unas pocas zonas húmedas de España (Andalucía occidental, Sierra Morena y algunas sierras barcelonesas), Portugal (Sierra de Monchique), Marruecos y Argelia.
Quercus canariensis

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Rhododendron ponticum subsp. baeticum

Esta subespecie, conocida localmente como ojaranzo, un arbusto de hasta 3 metros de altura y flores espectaculares, es endémico de bosques mixtos y alcornocales de barrancos muy húmedos del Parque Natural de Los Alcornocales y la Sierra del Aljibe (Cádiz y Málaga), la Sierra de Monchique (Faro) y  la Sierra del Caramulo (Aveiro).
Chicharra (Cicada orni)

Si hay un sonido que trae a mi memoria los días más calurosos del verano en zonas de clima mediterráneo es el canto de la chicharra.
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En el cielo un grupo de milanos negros (Milvus migrans) volaba en círculos junto a algún buitre leonado (Gyps fulvus).
Milanos negros y buitre leonado

Regresamos al coche y fuimos hasta el puerto de Algeciras, donde subimos al ferry de Baleària. Ya cerca de Ceuta, desde nuestros asientos identificamos a través de la ventana una de las playas donde algunos los inmigrantes ilegales habían construido precarias chabolas donde pasar la noche.
Playa del Tarajal desde el ferry

Tras llegar al puerto de Ceuta, llegamos al Parador de Ceuta en muy poco tiempo, ya que está muy cerca.
Piscina y jardines del Parador de Ceuta desde la terraza de nuestra habitación

Aquí pasamos las tardes durante nuestra estancia.
La catedral de Ceuta desde la terraza de nuestra habitación

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Cuando íbamos a cenar escuchamos un megáfono en una manifestación y nos dimos cuenta de que había convocada una y decidimos, por curiosidad, acercarnos hasta donde se había juntado mucha gente, atenta a las palabras de los convocantes, entre ellos el propio alcalde, Juan Jesús Vivas, que supongo que ha pasado de preocuparse de temas de tan poca importancia como puede ser una farola que no funciona a ser el indiscutible protagonista de la lucha por la pervivencia de Ceuta como ciudad española.