Algeciras y Gibraltar, 8 de agosto de 2026

Grand Casemates Square

Después de desayunar en el hotel de Algeciras, fuimos hasta La Línea de la Concepción, donde aparcamos, y desde donde pasamos andando a Gibraltar. Pocos días antes, el 15 de julio, entró en vigor un acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido que supuso la eliminación de los controles terrestres y el paso fronterizo histórico entre España y Gibraltar. Nunca antes habíamos estado en Gibraltar y, simplemente, seguimos a la mayoría de la gente que nos condujo hasta Grand Casemates Square. No nos habíamos informado previamente sobre qué ver en Gibraltar y cuando vimos las indicaciones para subir al Peñón de Gibraltar, decidimos hacerlo.
Calle Real

Escaleras a la Reserva Natural

Pagamos 30 libras por persona por la entrada a la Reserva Natural, que incluye el acceso a los Túneles del Gran Asedio que sufrió Gibraltar durante la II Guerra Mundial y la exposición City Under Siege, la cueva de Saint Michael, con su gran sala usada como auditorio o el Skywalk, una pasarela de cristal sobre el vacío en la cresta del Peñón.
Maite en los Túneles de la II Guerra Mundial

Yo

Túneles de la II Guerra Mundial

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Gibraltar desde la subida

En el Peñón de Gibraltar hay una población de Macaco de Berbería (Macaca sylvanus), introducida hace varios siglos y que actualmente es uno de los principales atractivos de cualquier visita al Peñón de Gibraltar. El 23 de abril de 2019 vimos una población silvestre en las cascadas de Ouzoud, en el Atlas marroquí, a 130 kilómetros al noreste de Marrakech.
Macaco de Berbería 

Está catalogado en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como una especie en peligro de extinción.
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Colmillos a la vista durante un bostezo

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Después entramos a la cueva de Saint Michael, una cueva de techos altos con enormes estalactitas, estalagmitas y columnas. 
Cueva de Saint Michael

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Personalmente, no me gusta que proyecten luces de colores sobre las paredes de las cuevas. Menos mal, que alternaban la iluminación principalmente con luz blanca y la de colores. A continuación, un ejemplo de una iluminación y la otra en la gran sala donde se ha instalado un auditorio.
Con luz blanca

Con luces de colores

 
Espectáculo de luces y música

Luego subimos hasta el Skywalk que hay en la cresta del Peñón.
Puerto de Gibraltar y Bahía de Algeciras

Ladera Este del Peñón desde el Skywalk

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Desde aquí ya regresamos.
Señal de peligro de atropello de chotacabras

Comimos en uno de los restaurantes de Grand Casemates Square.
Grand Casemates Square

Y regresamos a La Línea de la Concepción, donde teníamos aparcado el coche.
Peñón de Gibraltar desde La Línea de la Concepción

Después de haber preguntado a una ornitóloga local, que nos explicó dónde había algunos nidos de Vencejo cafre (Apus caffer) en el municipio de Vejer de la Frontera, decidimos ir hasta allí, aunque nos quedaba bastante lejos.
Nido usurpado por una pareja nidificante de vencejos cafres

Tras comprobar que estaba ocupado, nos quedamos a la espera de que entrara o saliera algún adulto, lo que acabó sucediendo, pero no me dio tiempo de tomarle una buena fotografía. Volvimos a esperar un rato largo, pero nos fuimos sin volver a ver ninguna nueva entrada o salida del nido.
Vencejo cafre

Algeciras, Tarifa y Estrecho de Gibraltar, 7 de agosto de 2026

Macho de Escribano sahariano (Emberiza sahari)

El Escribano sahariano es una especie del norte de África que ya habíamos visto en sendos viajes a Túnez y Marruecos. En el año 2023 los ornitólogos Antonio Jesús Sepúlveda y Julio Ortega descubrieron una población reproductora en el barrio algecireño de La Bajadilla, la primera de España y toda Europa. El 21 de febrero de 2026 participaron en el censo de la población de Algeciras, con un resultado de 64 frente a los 18 de un censo realizado en diciembre de 2024. Este año, además, se detectó un ejemplar anillado como pollo en Algeciras en La Línea de la Concepción, a unos 20 kilómetros, por lo que parece que su población ha crecido y ha comenzado a expandirse. Después de desayunar, aparcamos en el barrio de La Bajadilla y pudimos ver y escuchar a varios ejemplares.
Macho anillado cantando

Pollo volandero reclamando alimento a su padre

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Mientras estuvimos buscando escribanos saharianos por los tejados del barrio de La Bajadilla nos sorprendió un abundante pase a media altura de Milano negro (Milvus migrans) y decidimos ir hasta a algún observatorio de los que hay para contar y disfrutar de las aves que cruzan el Estrecho de Gibraltar. Aunque sabía que según sople o no viento de Levante o Poniente unos observatorios resultan mejores que otros, no pensábamos que fuera a haber tanta diferencia. El caso es que fuimos hasta el Observatorio del Estrecho, cercano a Tarifa, y desde aquí el pase fue bastante más escaso que el que habíamos estado viendo desde Algeciras solo media hora antes.
Observatorio del Estrecho

Milanos negros (Milvus migrans)

Culebrera europea (Circaetus gallicus)

Águila calzada (Hieraaetus pennatus)

El Estrecho de Gibraltar y la costa africana al otro lado

Carlina racemosa

Habíamos reservado una travesía de 3 horas entre las 16:00 y las 19:00 horas en barco desde Tarifa con la empresa Turmares por el Estrecho de Gibraltar para la observación de orcas y otros cetáceos por 70 euros cada uno. Para subir al barco con el estómago ya vacío, comimos algo ligero y pronto en Tarifa.
Puerto pesquero de Tarifa

Maite lista para embarcar

Estrecho de Gibraltar y Jebel Musa en la costa africana

Aunque ya sabíamos que el porcentaje de estas travesías con observaciones de orcas era bajo, uno de los tripulantes nos dijo que llevaba un mes trabajando y solo las había visto en cuatro ocasiones.
Pardela cenicienta mediterránea (Calonectris diomedea)

Lo mejor de la travesía fue una larga observación cercana de un grupo de Calderón común o de aleta larga (Globicephala melas). Aunque es uno de los cetáceos más comunes de la costas ibéricas, por alguna razón que se escapa a la lógica, nunca lo había observado todavía a pesar de haber realizado ya una docena de travesías en busca de cetáceos.
Calderones comunes o de aleta larga

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Al fondo el Peñón de Gibraltar

Un joven saltaba fuera del agua

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Maite en el barco de Turmares

Embarcarse con el estómago vacío de comida y líquido, mirar al horizonte y una pastilla antimareo son buenos consejos para evitar el mareo a bordo.
Acumulación de algas en la playa de Los Lances

Como en las costas de Cantabria y Bizkaia, en las gaditanas se producen grandes acumulaciones del alga Rugulopteryx okamurae, una especie originaria de Asia, con una gran capacidad invasora en las costas atlánticas de la península Ibérica.

Brazo del Este y Algeciras, 6 de agosto de 2026

Macho de Tejedor cabecinegro (Ploceus melanocephalus)

Después de que hubiéramos reservado una habitación de hotel en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) del 21 al 24 de julio, el ferry de ida y vuelta entre Algeciras y Ceuta y varios días en el Parador de Ceuta, el ingreso hospitalario de un familiar hizo que intentáramos anularlo todo, a pesar de que lo habíamos reservado sin derecho a cancelación. El personal del hotel Los Helechos de Sanlúcar nos pidió para ello un justificante de ingreso en el hospital y con eso fue suficiente. La compañía del ferry, Baleària, tampoco nos puso mayor inconveniente, y fue el Parador de Ceuta, una empresa pública, la que nos dijo que no nos podía devolver el dinero al haberlo reservado a través de Booking.com, pero como esta plataforma digital de viajes en línea nos ofrecía la posibilidad de un cambio de fechas, siempre que el Parador lo aceptase, me puse en contacto telefónico con el personal del Parador y les pedí, por favor, que le dieran el visto bueno a nuestra petición (del 24 al 29 de julio a del 9 al 14 de agosto), lo que afortunadamente aceptaron finalmente. El Parador nos cobró 743,75 euros por 5 noches, desayunos incluidos. Parecía que nuestras vacaciones, que corrieron serio peligro de quedar en agua de borrajas, seguían en pie y sin mayor inconveniente que un cambio de fechas que no nos suponía mayor problema. Como en el hotel de Sanlúcar de Barrameda no quedaban habitaciones para entre los días 6 y 9 de agosto, finalmente reservamos una en el hotel AC Hotel Algeciras para esas 3 noches, desayunos incluidos, por 353,76 euros. La travesía en ferry de Baleária de ida y vuelta entre Algeciras y Ceuta, coche incluido, nos costó 348 euros, con salida de Algeciras el 9 de agosto a las 14:00 horas y regreso de Ceuta el 14 de agosto a las 10:30 horas. En el viaje a Algeciras, paramos en el Brazo del Este, cerca del pueblo de Pinzón, en el municipio sevillano de Utrera, con el propósito de observar dos especies exóticas asilvestradas originarias del África subsahariana: el Tejedor cabecinegro y el Obispo coronigualdo (Euplectes afer). Era la primera vez que veíamos esta especie de tejedor y resultó abundante en una colonia de cría y de la segunda especie, ya visto en el sudafricano Parque Nacional Kruger en 2016, solo vimos bien un macho mientras realizaba su llamativa exhibición nupcial. Nos sorprendió muy favorablemente el Brazo del Este, un espacio natural que protege como Paraje Natural 1652 hectáreas de un antiguo brazo del río Guadalquivir en una zona donde predominan los campos de cultivo de arroz y algodón, pero también de maíz, girasol y sorgo. El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), una especie exótica de origen americano y ampliamente asilvestrada, sirve de abundante alimento a una gran población de ardeidas.
Hembra de Tejedor cabecinegro

Lo que nadie podía esperar es que nuestra estancia en Ceuta pasara de ser disfrutada en los días inmediatamente anteriores a la entrada ilegal de unas 80.000 personas, tantas como viven en Ceuta, a tenerlo que hacer después de la misma, aunque alrededor del 90% regresaron a Marruecos en los dos días siguientes al 30 de julio. Obviamente, llamamos al Parador de Ceuta para preguntar por la posibilidad de cancelar nuestra estancia, con la devolución del coste de la reserva, pero nos dijeron que no era posible. Ya en Algeciras, dudamos entre si ir o no a Ceuta, pero finalmente fuimos. Pasamos con nuestro coche y recorrimos las carreteras de Ceuta, siendo testigos de las miles de personas que deambulaban por la ciudad, que se lavaban en las duchas de las playas o que salían de los montes para recoger alimentos y agua de las personas que se los llevaban a distintos puntos más o menos aislados de Ceuta, un territorio de apenas 20 km2. Durante nuestra estancia en Ceuta fuimos testigos de cómo muchos de los jóvenes cambiaron de aspecto y de ropa: muchos se cortaron el pelo, bastantes se afeitaron y una gran parte de ellos consiguieron ropa nueva al estilo de la que visten los jóvenes ceutíes. Les delataba, principalmente, su actitud y el calzado, y era habitual que en cada grupo uno o dos llevaran zapatillas recién compradas y con la suela todavía limpia, y el resto chanclas viejas. Efectivamente, no todos habían pasado la frontera sin nada y parte de ellos habían llegado con capacidad de pago. Eran minoría los que parecían desnutridos y que, abiertamente, pedían algo de comer desde los arcenes de las carreteras.
Juvenil de Tejedor cabecinegro

Durante nuestra estancia entre el 9 y el 14 de agosto en el Parador de Ceuta vimos muchos vehículos del Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero solo vimos a su personal fuera de los vehículos en la puerta de los supermercados. El abundante parque móvil de la Policía Municipal permaneció aparcado y no vimos ni una sola vez a ningún policía municipal a pie por las calles principales de Ceuta. En ningún momento vimos que nadie pidiera la documentación a ninguna persona. En fin, fuimos testigos de la más completa inacción. Varias veces estuvimos en puntos determinados al borde de las carreteras de Ceuta junto a vehículos militares acorazados junto a otros vehículos. En cuanto se iban los vehículos militares, o de recogida de basuras en otros casos, varios jóvenes salían del monte a la carrera, recogían garrafas de agua y mochilas llenas y como recién compradas, y se internaban de nuevo en el monte a la carrera, en ocasiones a menos de un kilómetro de acuartelamientos militares.
Nido de Tejedor cabecinegro

Ha pasado más de un mes desde que Marruecos organizara la entrada de 80.000 personas por la frontera del Tarajal en Ceuta y el gobierno de España sigue evitando el enfrentamiento con los dirigentes de Marruecos. Seguramente, es la opción correcta, pero es lógico que la población española se sienta engañada. Supongo que incluso solo la explicación de lo ocurrido a los ciudadanos pudiera entorpecer la solución a la crisis.
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Respecto desde cuándo Ceuta pertenece a España, se puede leer que en el año 1415 Portugal conquistó Ceuta al sultanato meriní. En 1580 Portugal y España quedaron bajo el mismo monarca, Felipe II de España (Felipe I de Portugal). En 1640 Portugal recuperó su independencia, pero Ceuta, sin embargo, permaneció en España. En 1668 Portugal reconoció oficialmente que Ceuta pertenecía a España mediante el Tratado de Lisboa. Es decir, que cuando Moulay al-Rashid fundó la dinastía alauí en 1666, a la que pertenece el actual rey de Marruecos, Ceuta ya pertenecía a la Corona española. La dinastía alauí de Marruecos afirma descender de Alí ibn Abi Tálib y Fátima, hija de Mahoma, es decir, de la familia del profeta, de Arabia, y formaría parte de los árabes que llevaron la religión islámica desde Arabia al actual Marruecos en el siglo VII. Lo seguro es que la dinastía alauí es de etnia árabe, a la que pertenece alrededor del 15% de la población marroquí, mientras que casi el total del resto es bereber (de la palabra griega para bárbaro) o amazigh, que significa hombre libre. En unas vacaciones que pasamos en Marrakech en abril de 2019, con visitas en coche a otros lugares, me quedé con la impresión de que convive una minoría rica de etnia árabe con una mayoría pobre de etnia amazigh, como si hubiera quedado fosilizada una tradición que atribuye a los árabes su parentesco con el mismo Mahoma, lo que justificaría un trato de favor hacia ellos.
Brazo del Este

Respecto de qué motivos podían animarnos a recorrer las carreteras de Ceuta en esta situación, los lectores habituales de este blog se lo pueden imaginar: buscábamos ver aves. En concreto, las especies que dentro del territorio de España solo se reproducen en Ceuta. Tengo configuradas varias alertas en la plataforma digital eBird para que me avise diariamente mediante el correo electrónico de la presencia de aves que no he visto nunca o en el año en curso para varios territorios (España, País Vasco, Cantabria, Bizkaia y Araba), y claro, muchos días veo en la lista de España aves exclusivas de su extremo sur. Estas vacaciones, por fin, he logrado que no vuelvan a aparecer varias especies: Tejedor cabecinegro, Obispo coronigualdo, Escribano sahariano (Emberiza sahari), Pinzón magrebí (Fringilla spodiogenys) y Chagra del Senegal (Tchagra senegalus). Además, conseguí tomar mis primeras fotografías de Halcón de Eleonora (Falco eleonorae). Todos los días que estuvimos en Ceuta recorrimos en coche las carreteras y algunas pistas con el objetivo de ver todas las aves exclusivas de Ceuta dentro de España. Solo nos faltó el Pito bereber (Picus vaillantii) a pesar de buscarlo con insistencia por todos los rincones.
Canastera común (Glareola pratincola)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Flamencos comunes (Phoenicopterus roseus)

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Juvenil de Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Macho de Obispo coronigualdo

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Ya, sin más paradas, continuamos hasta nuestro hotel en Algeciras.