Brazo del Este y Algeciras, 6 de agosto de 2026

Macho de Tejedor cabecinegro (Ploceus melanocephalus)

Después de que hubiéramos reservado un hotel en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) del 21 al 24 de julio, el ferry de ida y vuelta entre Algeciras y Ceuta y varios días en el Parador de Ceuta, el ingreso hospitalario de un familiar hizo que intentáramos anularlo todo, a pesar de que lo habíamos reservado sin derecho a cancelación. El personal del hotel Los Helechos de Sanlúcar nos pidió para ello un justificante de ingreso en el hospital y con eso fue suficiente. La compañía del ferry, Baleària, tampoco nos puso mayor inconveniente, y fue el Parador de Ceuta, una empresa pública, la que nos dijo que no nos podía devolver el dinero al haberlo reservado a través de Booking.com, pero como esta plataforma digital de viajes en línea nos ofrecía la posibilidad de un cambio de fechas, siempre que el Parador lo aceptase, me puse en contacto telefónico con el personal del Parador y les pedí, por favor, que le dieran el visto bueno a nuestra petición (del 24 al 29 de julio a del 9 al 14 de agosto), lo que afortunadamente aceptaron finalmente. El Parador nos cobró 743,75 euros por 5 noches, desayunos incluidos. Parecía que nuestras vacaciones, que corrieron serio peligro de quedar en agua de borrajas, seguían en pie y sin mayor inconveniente que un cambio de fechas que no nos suponía mayor problema. Como en el hotel de Sanlúcar de Barrameda no quedaban habitaciones para entre los días 6 y 9 de agosto, finalmente reservamos una en el hotel AC Hotel Algeciras para esas 3 noches, desayunos incluidos, por 353,76 euros. La travesía en ferry de Baleária de ida y vuelta entre Algeciras y Ceuta, coche incluido, nos costó 348 euros, con salida de Algeciras el 9 de agosto a las 14:00 horas y regreso de Ceuta el 14 de agosto a las 10:30 horas. En el viaje a Algeciras, paramos en el Brazo del Este, cerca del pueblo de Pinzón, en el municipio sevillano de Utrera, con el propósito de observar dos especies exóticas asilvestradas originarias del África subsahariana: el Tejedor cabecinegro y el Obispo coronigualdo (Euplectes afer). Era la primera vez que veíamos esta especie de tejedor y resultó abundante en una colonia de cría y de la segunda especie, ya visto en el sudafricano Parque Nacional Kruger en 2016, solo vimos bien un macho mientras realizaba su llamativa exhibición nupcial. Nos sorprendió muy favorablemente el Brazo del Este, un espacio natural que protege como Paraje Natural 1652 hectáreas de un antiguo brazo del río Guadalquivir en una zona donde predominan los campos de cultivo de arroz y algodón, pero también de maíz, girasol y sorgo. El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), una especie exótica de origen americano y ampliamente asilvestrada, sirve de abundante alimento a una gran población de ardeidas.
Hembra de Tejedor cabecinegro

Lo que nadie podía esperar es que nuestra estancia en Ceuta pasara de ser disfrutada en los días inmediatamente anteriores a la entrada ilegal de unas 80.000 personas, tantas como viven en Ceuta, a tenerlo que hacer después de la misma, aunque alrededor del 90% regresaron a Marruecos en los dos días siguientes al 30 de julio. Obviamente, llamamos al Parador de Ceuta para preguntar por la posibilidad de cancelar nuestra estancia, con la devolución del coste de la reserva, pero nos dijeron que no era posible. Ya en Algeciras, dudamos entre si ir o no a Ceuta, pero finalmente fuimos. Pasamos con nuestro coche y recorrimos las carreteras de Ceuta, siendo testigos de las miles de personas que deambulaban por la ciudad, que se lavaban en las duchas de las playas o que salían de los montes para recoger alimentos y agua de las personas que se los llevaban a distintos puntos más o menos aislados de Ceuta, un territorio de apenas 20 km2. Durante nuestra estancia en Ceuta fuimos testigos de cómo muchos de los jóvenes cambiaron de aspecto y de ropa: muchos se cortaron el pelo, bastantes se afeitaron y una gran parte de ellos consiguieron ropa nueva al estilo de la que visten los jóvenes ceutíes. Les delataba, principalmente, su actitud y el calzado, y era habitual que en cada grupo uno o dos llevaran zapatillas recién compradas y con la suela todavía limpia, y el resto chanclas viejas. Efectivamente, no todos habían pasado la frontera sin nada y parte de ellos habían llegado con capacidad de pago. Eran minoría los que parecían desnutridos y que, abiertamente, pedían algo de comer desde los arcenes de las carreteras.
Juvenil de Tejedor cabecinegro

Durante nuestra estancia entre el 9 y el 14 de agosto en el Parador de Ceuta vimos muchos vehículos del Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero solo vimos a su personal fuera de los vehículos en la puerta de los supermercados. El abundante parque móvil de la Policía Municipal permaneció aparcado y no vimos ni una sola vez a ningún policía municipal a pie por las calles principales de Ceuta. En ningún momento vimos que nadie pidiera la documentación a ninguna persona. En fin, fuimos testigos de la más completa inacción. Varias veces estuvimos en puntos determinados al borde de las carreteras de Ceuta junto a vehículos militares acorazados junto a otros vehículos. En cuanto se iban los vehículos militares, o de recogida de basuras en otros casos, varios jóvenes salían del monte a la carrera, recogían garrafas de agua y mochilas llenas y como recién compradas, y se internaban de nuevo en el monte a la carrera, en ocasiones a menos de un kilómetro de acuartelamientos militares.
Nido de Tejedor cabecinegro

Ha pasado más de un mes desde que Marruecos organizara la entrada de 80.000 personas por la frontera del Tarajal en Ceuta y el gobierno de España sigue evitando el enfrentamiento con los dirigentes de Marruecos. Seguramente, es la opción correcta, pero es lógico que la población española se sienta engañada. Supongo que incluso solo la explicación de lo ocurrido a los ciudadanos pudiera entorpecer la solución a la crisis.
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Respecto desde cuándo Ceuta pertenece a España, se puede leer que en el año 1415 Portugal conquistó Ceuta al sultanato meriní. En 1580 Portugal y España quedaron bajo el mismo monarca, Felipe II de España (Felipe I de Portugal). En 1640 Portugal recuperó su independencia, pero Ceuta, sin embargo, permaneció en España. En 1668 Portugal reconoció oficialmente que Ceuta pertenecía a España mediante el Tratado de Lisboa. Es decir, que cuando Moulay al-Rashid fundó la dinastía alauí en 1666, a la que pertenece el actual rey de Marruecos, Ceuta ya pertenecía a la Corona española. La dinastía alauí de Marruecos afirma descender de Alí ibn Abi Tálib y Fátima, hija de Mahoma, es decir, de la familia del profeta, de Arabia, y formaría parte de los árabes que llevaron la religión islámica desde Arabia al actual Marruecos en el siglo VII. Lo seguro es que la dinastía alauí es de etnia árabe, a la que pertenece alrededor del 15% de la población marroquí, mientras que casi el total del resto es bereber (de la palabra griega para bárbaro) o amazigh, que significa hombre libre. En unas vacaciones que pasamos en Marrakech en abril de 2019, con visitas en coche a otros lugares, me quedé con la impresión de que convive una minoría rica de etnia árabe con una mayoría pobre de etnia amazigh, como si hubiera quedado fosilizada una tradición que atribuye a los árabes su parentesco con el mismo Mahoma.
Brazo del Este

Respecto de qué motivos podían animarnos a recorrer las carreteras de Ceuta en esta situación, los lectores habituales de este blog se lo pueden imaginar: buscábamos ver aves. En concreto, las especies que dentro del territorio de España solo se reproducen en Ceuta. Tengo configuradas varias alertas en la plataforma digital eBird para que me avise diariamente mediante el correo electrónico de la presencia de aves que no he visto nunca o en el año en curso para varios territorios (España, País Vasco, Cantabria, Bizkaia y Araba), y claro, muchos días veo en la lista de España aves exclusivas de su extremo sur. Estas vacaciones, por fin, he logrado que no vuelvan a aparecer varias especies: Tejedor cabecinegro, Obispo coronigualdo, Escribano sahariano (Emberiza sahari), Pinzón magrebí (Fringilla spodiogenys) y Chagra del Senegal (Tchagra senegalus). Además, conseguí tomar mis primeras fotografías de Halcón de Eleonora (Falco eleonorae). Todos los días que estuvimos en Ceuta recorrimos en coche las carreteras y algunas pistas de tierra de Ceuta, con el objetivo de ver todas las aves exclusivas de Ceuta dentro de España. Solo nos faltó el Pito bereber (Picus vaillantii) a pesar de buscarlo con insistencia por todos los rincones.
Canastera común (Glareola pratincola)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Flamencos comunes (Phoenicopterus roseus)

Ídem.

Ídem.

Juvenil de Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)

Macho de Obispo coronigualdo

Ídem.

Ídem.

Ya, sin más paradas, continuamos hasta nuestro hotel en Algeciras.