Tailandia, 14 de julio de 2017

 Tortolita estriada (Geopelia striata) en O Seven Villa

  
Tortolita estriada (Geopelia striata) en O Seven Villa

Tras desayunar al aire libre en O Seven Villa y observar varias especies en los jardines, nos dirigimos al puesto de control de la entrada norte del Parque Nacional Khao Yai, a menos de un kilómetro de nuestro alojamiento.
Neurothemis fulvia en O Seven Villa

Sylvirana nigrovittata en O Seven Villa

Capuchino punteado (Lonchura punctulata) en O Seven Villa

Fuimos al Parque Nacional Khao Yai, declarado en el año 1962 dentro de la provincia de Nakhon Ratchasima, el primero de Tailandia. Actualmente hay 127 parques nacionales en el país. Protege una superficie de 2.168 km2, con altitudes de entre 400 y 1.000 metros. Se conoce la presencia de unas 2.000 especies de plantas, 300 de aves, 70 de mamíferos y 74 de anfibios y reptiles. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2005. En los puestos de control de la entrada al Parque Nacional cobran unos 10 euros por cada adulto y unos 5 euros por niño. La temporada de lluvias va de mayo a octubre, con temperaturas medias de 13 a 27º C. A 4,5 km del puesto de control del norte se encuentra la primera zona con aparcamientos y un mirador. 
Lorea, Amaia y Maite en dicho mirador del Parque Nacional Khao Yai

Según el libro "Conservación de la diversidad biológica en los bosques tropicales bajo régimen de ordenación", que son las actas de un seminario celebrado durante la Asamblea General de la UICN entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre de 1990, cuando había declarados 63 parques nacionales que protegían 33.867 km2, con propuestas para agregar otros 45 sitios con una extensión de 22.617 km2.
Troides helena junto al mirador

Luego fuimos al centro de visitantes, pasando por el km 33, de donde parte la ruta número 5 que llega hasta Dong Tiew, pasando junto a la torre de observación de Nong Pak Chi, y más adelante, junto al aparcamiento desde donde también se llega hasta la torre de observación de Nong Pak Chi tras 800 metros de recorrido a pie. En el centro de visitantes compramos unas polainas que ayudan a evitar a las sanguijuelas forestales, muy comunes en Khao Yai.
Río a su paso junto al centro de visitantes del Parque Nacional Khao Yai

Junto al centro de visitantes pasa el río Lam Takhong, donde vimos nuevas especies.
Varano acuático (Varanus salvator) junto al centro de visitantes

Sambar (Rusa unicolor) junto al centro de visitantes

Nosotros y un sambar junto al centro de visitantes

Papilio mahadeva junto al centro de visitantes

Siguiendo por la carretera, paramos junto al pequeño embalse de Sai Sorn.
Cormorán de Java (Microcarbo niger) en Sai Sorn

Carraca indochina (Coracias affinis) en Sai Sorn

A 13 kilómetros del centro de visitantes se encuentra el aparcamiento junto a la cascada de Haew Suwat, de 20 metros de altura.
Cascada de Haew Suwat

Cascada de Haew Suwat

Livistona speciosa junto a la cascada de Haew Suwat

Cascada de Haew Suwat

Hymenophyllum sp. junto a la cascada de Haew Suwat

Cascada de Haew Suwat

Pycnophallium roxus junto a la de cascada de Haew Suwat

Vista ventral de una hembra de Nephila pilipes junto a la cascada de Haew Suwat

Vista dorsal de una hembra de Nephila pilipes junto a la cascada de Haew Suwat

Hembra de Nephila kuhlii junto a la cascada de Haew Suwat

Arrenga común (Myophonus caeruleus) junto a la cascada de Haew Suwat

Macho de Bulbul pálido (Alophoixus pallidus) cantando junto a la Haew Suwat

Árboles de ribera aguas arriba de la cascada Haew Suwat

Ya de regreso, volvimos a parar junto al embalse de Sai Sorn.
Elanio común (Elanus caeruleus subsp. vociferus) en Sai Sorn

Elanio común (Elanus caeruleus subsp. vociferus) en Sai Sorn

Avefría india (Vanellus indicus subsp. atronuchalis) en Sai Sorn

Gibón de manos blancas (Hylobates lar) junto a Dong Tiew

Muy cerca del centro de visitantes se sitúa Dong Tiew, donde oímos y luego vimos el primer grupo de gibones. De Dong Tiew parte la ruta 4 hasta Sai Sorn Reservoir tras 2,7 km de recorrido por el interior de la selva, y la ruta 5 hasta el km 33, pasando junto a la torre de observación de Nong Pak Chic tras 5 km de recorrido. 
Artamo ceniciento (Artamus fuscus) en Nong Pak Chi

Lamproptera meges en Nong Pak Chi

Cistícola cabecidorado (Cisticola exilis) en Nong Pak Chi

Junonia orithya en Nong Pak Chi

Torre de observación de Nong Pak Chi

Lorea, Amaia y Maite en la torre de observación de Nong Pak Chi

Laguna de Nong Pak Chi

Nido ocupado de Vencejo oriental (Apus nipalensis) en la torre de observación de Nong Pak Chi

Carraca oriental (Eurystomus orientalis) en Nong Pak Chi

Papilio helenus en Nong Pak Chi

Bulbul orfeo (Pycnonotus jocosus subsp. pattani) en Nong Pak Chi

Águila ventrirroja (Lophotriorchis kienerii subsp. formosus) sobre Nong Pak Chi

Hembra y macho de Cálao gorjinegro (Rhyticeros undulatus) sobre Nong Pak Chi

Los mismos ejemplares

Grupo de Eurema andersonii en Nong Pak Chi

Prinia sencilla (Prinia inornata) en Nong Pak Chi

Luego seguimos hacia la salida del Parque Nacional, parando antes en el aparcamiento del kilómetro 33. 
Gibón de manos blancas (Hylobates lar) junto al aparcamiento del kilómetro 33

Gibón de manos blancas (Hylobates lar) junto al aparcamiento del kilómetro 33

Ya de regreso, en la carretera vimos el primer grupo de macacos.
 Macho de Macaco de cola de cerdo norteño (Macaca leonina) en la carretera

 Hembras con crías de Macaco de cola de cerdo norteño (Macaca leonina) en la carretera

El grupo de Macaco de cola de cerdo norteño

Shama oriental (Copsychus saularis) junto al puesto de control del Parque Nacional Khao Yai

Gorrión molinero (Passer montanus subsp. malaccensis) junto al puesto de control

Pareja de Tórtola cabecigrís (Streptopelia tranquebarica subsp. humilis) junto al puesto de control

Pito culirrojo de Java (Dinopium javanense subsp. intermedium) cerca de O Seven Villa

Tailandia, 13 de julio de 2017

De izquierda a derecha, Amaia, Maite y Lorea

Con la experiencia de nuestros viajes a Costa Rica en el año 2014 y a Sudáfrica en el año 2016, este año decidimos ir a un país asiático que ofreciera seguridad, variedad de fauna, flora y paisajes, buenos alojamientos y parques nacionales con las infraestructuras necesarias para visitarlos cómodamente. Tras leer varios reportajes de viajes ornitológicos alojados en www.reservoirbirds.com, nos decidimos por Tailandia. En el año 2016 visitaron Tailandia 168.843 españoles. La información alojada en www.thaibirding.com y www.thainationalparks.com nos ayudaron a escoger los cinco parques nacionales que visitamos: Khao Yai, Doi Inthanon, Kaeng Krachan, Khao Sam Roi Yot y Kui Buri. Compramos un ejemplar de las guías “A Field Guide to the Birds of Thailand”, “Large Mammals of Thailand” y “A Field Guide to the Reptiles of Thailand”.
El coche que alquilamos

Como las veces anteriores, contratamos vía internet y para cuatro personas los vuelos de ida y vuelta Bilbao-Bangkok, con escala en el aeropuerto parisino de Charles de Gauelle, con Air France, 8 alojamientos y el alquiler de un vehículo. Los vuelos de ida y vuelta nos costaron 3.306,59 euros. Pagamos 236 euros por un seguro médico. Fuimos Maite, nuestras dos hijas Amaia (13 años), Lorea (10 años) y yo. La moneda es el “baht”, cuyo cambió rondó los 37,5 bath por euro. La mayor parte de los gastos los pagamos al contado, ya que en pocos lugares aceptaban tarjetas de crédito. Existen numerosos cajeros automáticos, muchos de ellos en los supermercados.
Miná común (Acridotheres tristis) en los alrededores de O Seven Villa

Antes de viajar preguntamos por teléfono a un Centro de Vacunaciones Internacionales, donde nos recomendaron sendos tratamientos contra las fiebres tifoideas y un tipo de hepatitis, que ya habíamos recibido el año anterior antes de ir a Sudáfrica. En Tailandia actualmente apenas existe malaria, siendo el dengue la enfermedad que transmiten los mosquitos más a tener en cuenta. En el año 2013 se notificaron 150.934 casos, con 133 fallecidos. Por ello, empleamos pulverizaciones regulares con el repelente Relec, que contiene dietiltoluamida (DEET), que ya habíamos empleado sin efectos secundarios en los viajes anteriores.
Ejemplar de una araña sin identificar de la Familia Salticidae

Aunque hay observadores de fauna que han disfrutado de la observación de muchas más especies de aves que nosotros, lo que es más fácil con la contratación de guías locales y una cuidadosa planificación previa, nosotros quedamos muy satisfechos con toda la fauna y flora que conseguimos ver sin contratar guías y a un ritmo relajado. También renuncié a cargar con el pesado equipo fotográfico réflex de 10 kilos y nos llevamos los 500 gramos de la cámara Lumix Panasonic DMC FZ72. Fotografié y he llegado a identificar 3 especies de anfibios, 16 de reptiles, 111 de aves (99 de ellas vistas por primera vez) y 13 de mamíferos. Solo identifiqué sin llegar a fotografiar otras 4 especies de aves (3 de ellas vistas por primera vez). En total, 147 especies de vertebrados; todas son especies que no había visto antes, excepto 13 de aves, aunque 7 de ellas eran de subespecies distintas.
El mismo ejemplar que en la fotografía anterior

Tailandia es un país seguro. Nos sorprendió su red de autovías gratuitas que nos permitió rapidez en todos los desplazamientos entre los 8 alojamientos en los que estuvimos. En todos los alojamientos la WIFI funcionó muy bien. Pagamos por los alojamientos 2.170 euros por 25 noches, incluyendo los desayunos en 6 de ellos, de lo que resultó una media de 87 euros por noche. Escogimos alojamientos donde hubiera habitaciones, apartamentos o casas para 4 personas y que, además, tuvieran aparcamiento gratuito, excepto en el caso de Bangkok, donde ya no tuvimos automóvil tras devolverlo en el aeropuerto. 
Eutropis macularia en los alrededores de O Seven Villa

Los alojamientos cercanos a los Parques Nacionales donde estuvimos se llenaron de tailandeses los fines de semana, permaneciendo casi vacíos de lunes a viernes. 
Hemidactylus frenatus en las paredes de O Seven Villa

La comida a base de arroz frito con verduras y carne de pollo o cerdo nos pareció muy buena y barata. No tuvimos problemas con los picantes, ya que en muchos platos nos traían aparte las salsas más picantes. Un día comimos muy bien nosotros cuatro por unos 5,5 euros dentro del Parque Nacional Kaeng Krachan, que incluyó arroz tailandés para nosotros cuatro, un pollo asado, una botella de refresco de cola de 2 litros, una botella grande y cuatro helados de vainilla almendrados idénticos a los europeos. Otro día comimos por unos 8 euros en el de Parque Nacional Khao Yai, aunque el precio más habitual fue de unos 10-15 euros, excepto si pedíamos ternera, pescado o marisco, que eran bastante caros, unos 10 euros por persona. No padecimos diarrea. No son necesarios adaptadores para nuestros aparatos eléctricos. Un impermeable resulta necesario y también ropa de abrigo en el Parque Nacional Doi Inthanon.
Hemidactylus garnotii en las paredes de O Seven Villa

Volamos el 12 de julio de 2017 con la compañía de bajo coste Hop de Air France de Bilbao a París de 11:00 a 12:40 horas y de París al aeropuerto internacional Suvarnabhumi de Bangkok en un vuelo directo de 11 horas en un Boeing 777, de 15:30 a 7:35 del día siguiente, el 13 de julio, con una diferencia horaria de 5 horas. 
Miriápodo sin identificar en los alrededores de O Seven Villa

Tras recoger el equipaje, tomamos el vehículo reservado desde las 9 de la mañana del 13 de julio hasta las 3 de la tarde del 4 de agosto, un Honda BRV con la empresa de alquiler de vehículos Chic Car Rent. 673,27 euros fue el precio del vehículo más 140,99 euros por los extras para la cobertura total del seguro. El total fue de 814,26 euros por 23 días, de lo que resultó 35,4 euros por día. Alquilamos un GPS por 61,5 euros. Llevamos un alzador de asiento que usó Lorea.
Iora común (Aegithina tiphia) en los jardines de O Seven Villa

Recorrimos 184 km, la mayoría por autovía hasta Pak Chong y luego hasta el alojamiento O Seven Villa Khaoyai, junto a la entrada norte del Parque Nacional Khao Yai, donde pagamos 390 euros por 4 noches del 13 al 17 de julio, con los desayunos incluidos.
Piscina de O Seven Villa

Dimos un breve paseo alrededor de nuestro hotel y luego fuimos a comer a un restaurante cercano.
Montañas del Parque Nacional Khao Yai desde O Seven Villa

La tarde la dedicamos a descansar y bañarnos en la piscina.
Situación de los 8 alojamientos en los que estuvimos (clicad sobre la imagen para verla más grande)