Palacio de Lili
Después de desayunar en el agroturismo Argoin Txiki, en Zarautz, metimos el equipaje en el maletero y fuimos hasta el pueblo cercano de Zestoa, con el objetivo de ver Ekainberri, la réplica de la cueva de Ekain. Tras aparcar en Zestoa y comprar las entradas para Ekainberri, comenzamos el paseo a pie hasta Ekainberri. Poco después de cruzar un puente sobre el río Urola, pasamos junto al Palacio de Lili, mandado construir por Domenja de Lili y su hijo Juan Pérez de Idiáquez hacia 1525 en el lugar donde se encontraba la casa-torre edificada por Martín Díaz de Lili hacia 1490, de una familia noble que no participó en la guerra de banderizos, luego protegida por el rey Enrique IV de Castilla y enriquecida gracias a la actividad de las ferrerías de su propiedad. En el año 2000 el palacio fue adquirido por el ayuntamiento de Zestoa y en la actualidad se puede visitar.
Panel explicativo sobre los descubridores de las pinturas de la cueva de Ekain en 1969
La cueva de Ekain se encuentra a 700 metros de Ekainberri, pero ya dentro del municipio de Deba, aunque a menos de 100 metros del de Zestoa. Se cerró al público tras el descubrimiento de sus pinturas y nunca ha estado abierta al público. Sus pinturas son extraordinarias, y recuerdan a las de Niaux y Altamira, que hemos podido ver en persona, o las de Lascaux, cuya réplica también vimos hace varios años. Es precisamente la empresa que realizó la réplica de Lascaux la que también realizó Ekainberri (nueva Ekain en euskera). La réplica de Ekain se abrió al público en 2008 tras 8 años de trabajo y un presupuesto final de 9.200.000 euros. Los paneles más destacados son: primeros caballos, osos y últimos caballos. Después de que la cueva de Altamira se inscribiera en 1985 en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, el 7 de julio de 2008 la Unesco incluyó otras 17 cuevas de la cornisa cantábrica con arte rupestre. En Euskadi se incluyeron Altxerri (también en Gipuzkoa) y Santimamiñe (Bizkaia), además de Ekain. Después de haber visto las réplicas de Altamira y Lascaux, puedo decir que Ekainberri es una réplica de gran calidad.
Carta sobre el descubrimiento de la cueva de Ekain
La joven Araitz guio la visita en la que entramos a ver Ekainberri.
Cueva de Ekain
Fuimos capaces de encontrar la cueva de Ekain solo gracias a las indicaciones de una joven de un caserío cercano.
Maite y yo en la cueva de Ekain
Sendero a la cueva de Ekain
Después fuimos hasta Azpeitia, donde tras comer en uno de sus restaurantes, visitamos el Santuario y Basílica de Loyola.
Santuario y Basílica de Loyola
El Santuario y Basílica de Loyola es un complejo monumental y religioso construido alrededor de la casa natal de Íñigo López de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Se encuentra en el barrio de Loyola del municipio de Azpeitia, a orillas del río Urola.
Maite y yo
Basílica de Loyola
El Santuario y Basílica de Loyola se construyó entre los años 1689 y 1767 en estilo barroco y churrigueresco en el interior. La casa de Austria fue la impulsora de la construcción del santuario, pero se realizó bajo la dinastía de los Borbones. Por ello, sobre el pórtico se ubica un gran escudo de los Borbones.
Casa-Torre de los Loyola
Primero visitamos la casa natal de Íñigo López de Loyola, la Casa-Torre de los Loyola, que se encuentra dentro del conjunto monumental, y después, el interior de la Basílica.
Puerta de la Casa-Torre de los Loyola
Los padres de Íñigo López de Loyola fueron Beltrán Yánez de Loyola y Marina Sánchez de Licona, que tuvieron once hijos y otros tres más ilegítimos que tuvo el padre.
Escudo de la casa de los Loyola
Mapa con las casas que apoyaron a oñacinos y gamboínos
Durante las guerras banderizas de los siglos XIV y XV los Loyola lucharon en el bando de los oñacinos. Las luchas entre oñacinos y gamboínos buscaban preservar las rentas y el estatus social de las familias nobles, que habían disminuido a la vez que aumentaba progresivamente el poder de las villas, que se defendieron de la nobleza rural mediante la creación de las Hermandades, embriones de lo que luego fueron las Juntas Generales o Diputaciones. En 1457 las guerras entre gamboínos y oñacinos en Gipuzkoa terminaron cuando las Hermandades recurrieron al rey de Castilla Enrique IV, que ordenó la disolución inmediata de los bandos y su destierro a la frontera de Granada para combatir contra los musulmanes. Además, mandó derribar o desmochar el almenado de sus casas-torre.
Íñigo López de Loyola nació en el año 1491 y su madre murió poco tiempo después de nacer, y, tuvo como ama de cría a la mujer del herrero del caserío Egibar, María Garín, "la madre que me crio de teta". Luego le cuidó su tía Magdalena de Araoz, esposa de su hermano Martín García de Onaz, nacido hacia 1478, que heredó la casa de Loyola tras la muerte de su hermano mayor. Magdalena era natural de Vergara y había sido dama de la reina Isabel de Castilla en el palacio de Ocaña, en Toledo.
Lugar del nacimiento de Íñigo López de Loyola
Razones de parentesco y amistad impulsaron al padre de Íñigo López de Loyola a acceder a la solicitud de Juan Velázquez de Cuéllar, Contador Mayor de los Reyes Católicos y Auditor de la Chancillería de Valladolid, que le pidió que le enviase uno de sus hijos "para criarlo en su casa como propio y ponerlo después en la casa real". Envió a su hijo menor, Íñigo López de Loyola, cuando tenía unos 15 años, y permaneció en la residencia de Juan Velázquez, en el palacio de Arévalo, hasta los 26 años. Íñigo era un apasionado de los ejercicios militares y de las historias de caballeros y él mismo dijo de sí mismo que fue "dado a las vanidades del mundo y principalmente se deleitaba en ejercicio de armas con un grande y vano deseo de ganar honra".
Interior de la Casa-Torre de los Loyola
Pronto encontró su camino en el ejército y en el campo de batalla. El 20 de mayo de 1521, en la batalla de Pamplona, Íñigo López de Loyola resultó gravemente herido por una bala de cañón que le destrozó una pierna. Estuvo la mayor parte del año siguiente postrado en cama, recuperándose en su casa de Loyola. Para pasar el tiempo, pidió libros sobre caballeros y batallas, pero en su lugar le trajeron un volumen sobre la vida de Cristo y otro sobre los santos y su lectura le llevó a cambiar el rumbo de su vida.
En 1522, curado de sus heridas, emprendió una peregrinación. Depositó su espada a los pies de estatua de la Virgen de Montserrat y regaló sus ropas finas a un necesitado. Después se instaló en una cueva a las afueras de Manresa, donde se dedicó a ayudar a los necesitados y a escribir sobre sus propias experiencias de oración, lo que con el tiempo se convertiría en los "Ejercicios Espirituales", obra publicada en 1548.
Oratorio de la Casa-Torre de los Loyola
Íñigo López de Loyola quiso viajar a Tierra Santa, pero los franciscanos se lo negaron debido a la inestable situación política de la época. Así que finalmente encontró el camino a París, donde estudiaría para hacerse sacerdote. La primera vez que aparece con el nombre en latín Ignatius es en 1531, en la lista de alumnos del rector de Universidad de París. Durante su estancia en París, Ignacio conoció a Francisco Javier y a Pedro Fabro. Les introdujo en los Ejercicios Espirituales, y los tres se hicieron buenos amigos. En 1534, junto con otros cuatro compañeros, hicieron votos de pobreza, castidad y obediencia, formando lo que serían los jesuitas. El 27 de septiembre de 1540, el Papa Paulo III reconoció oficialmente a la Compañía de Jesús como orden religiosa, con Ignacio como su primer Padre General.
La coronación de Vespasiano, de Pieter Kempeneer, seda y lana, del siglo XVI
Tras la salir de la Casa-Torre de los Loyola, fuimos a la Basílica de Loyola.
Puerta de entrada principal a la basílica
La puerta de entrada principal es de caoba, está flanqueada por dos columnas salomónicas y cuenta con una hornacina con la estatua de San Ignacio sobre ella.
Cúpula de la Basílica de Loyola
La cúpula tiene un diámetro de 20 m y una altura de 50 m, rematada por una linterna de 15 m e iluminada gracias a ocho grandes ventanas. La estructura de la cúpula es doble, con una externa hecha de piedra caliza y otra interna de arenisca, con una separación de medio metro entre ambas.
Ídem.
Ídem.
En lo alto de la cúpula se alternan ocho grandes escudos de la Casa de los Austrias y de los Borbones, cuidadosamente labrados y policromados.
Escudo de la Casa de los Austrias
Escudo de la Casa de los Borbones
Altar Mayor
Ignacio Íbero diseñó el altar mayor, realizado entre 1750 y 1757. Es de estilo churrigueresco. Dos pares de columnas salomónicas flanquean el altar.
Estatua de San Ignacio en el altar mayor
Interior de la iglesia de la Compañía de Jesús en Quito
El 27 de julio de 2019 entramos en la iglesia de la Compañía de Jesús en Quito (Ecuador), decorada con unos 60 kilos de láminas de oro que recubren gran parte de su interior, como símbolo de la riqueza que los jesuitas han llegado a atesorar. Regresamos a casa de este viaje, que teníamos pendiente desde hace muchos años.
















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